Archive for the poesía Category

La mosca en la sopa

Posted in Miscelánea, poesía with tags , on julio 30, 2010 by forragaitas

Creo que era la primera vez en mi vida que estaba leyendo poesía en un parque. Me acompañaba mi ex-novia. Recitábamos los versos en voz baja y nos reíamos. Eran tiempos felices. El mundo parecía tener sentido. Entonces no me importaban el infiermo de las colas en los supermercados o la mosca en la sopa. De repente una señora cayó al suelo cerca de donde estábamos. Iba paseando agarrada a dos personas que la levantaron del suelo casi de inmediato. Media docena de energúmenos surgieron de repente de la nada, posiblemente sus familiares, que cuidaban a la pobre anciana pensando solo en su herencia. Varios de ellos miraron hacia nosotros y empezaron a insultarnos: “¿Muy bonito el espectáculo, no?!”, nos gritó uno de ellos. Yo miré si se dirigía a alguien que estaba detrás de nosotros, pero me di cuenta que, increíblemente, se refería a nosotros. Atónitos, no supimos qué responder. La brutaldad y la ignorancia humana estaban ante nuestros ojos, la esencia de la ignominia secular al alcance de la mano. Los anormales estaban lo suficientemente lejos como para que no entendiéramos lo que decían a viva voz, pero lo suficientemente cerca como para que lo intuyéramos. No recuerdo haber sentido antes la maldad de una forma tan nítida y tan desesperanzadora. El fin del mundo podría haber comenzado allí. “¿Pero se refieren a nosotros?”, acertó a decir mi novia. Yo no pude articular palabra.

Catorce años sin Hank

Posted in poesía with tags , , , , , on marzo 11, 2008 by forragaitas

 El domingo 9 de marzo, se cumplían 14 años de la muerte del genial poeta estadounidense Charles Bukowski, una de las voces con más fuerza de fines de siglo. El poeta de Los Ángeles, icono del underground y la contracultura, le cantó como nadie al absurdo de levantarse cada mañana, a la ponzoña y a la soledad, sin perder el sentido del humor. Su “realismo sucio” ha sido imitado hasta la saciedad. Es curioso que el día de las elecciones generales en España coincidiese con su 14º aniversario, de alquien que afirmó que “la diferencia entre una democracia y una dictadura consiste en que en la democracia puedes votar antes de obedecer las órdenes”

Bukowski murió de leucemia a los 73 años… si le hubiesen dicho a los 50 que iba a llegar a esa edad, probablemente se descojonara vivo. Tuvo una infancia traumática y se refugió en la lectura desde muy temprano; ejerció de fascista en su juventud, por llevar la contraria más que nada; fue un gran admirador de Knut Hamsun, de Céline y sobre todo de Shakespeare; empezó a publicar lenta y penosamente, en revistas literarias y modestos diarios de Los Ángeles; pasó por multitud de trabajos recabando en pensiones de mala muerte; trabajó durante tres años como cartero en Los Ángeles, hasta que decidió abandonarlo para dedicarse a escribir… “tengo dos opciones, permanecer en la oficina de correos y volverme loco, o quedarme fuera y jugar a ser escritor y morirme de hambre. He decidido morir de hambre”; bebedor infatigable y aficionado a las carreras, tuvo una relación bastante tortuosa con el sexo femenino; escribió más de cincuenta libros, entre relatos cortos y una indómita actividad poética.  En su lápida hay una inscripción: “Don´t Try” (No lo intentes).

Y como poco importa lo que yo o cualquiera pueda contar sobre Bukowski… que hable la poesía. Va por ti, Hank. 

a solas con todo el mundo 

la carne cubre el hueso
y dentro le ponen
un cerebro y
a veces un alma,


y las mujeres arrojan
jarrones contra las paredes
y los hombres beben
demasiado
y nadie encuentra al
otro
pero siguen
buscando
de cama
en cama.

la carne cubre
el hueso y la
carne busca
algo más que
carne.
no hay ninguna
posibilidad:
estamos todos atrapados
por un destino
singular.
nadie encuentra jamás
al otro.
 los tugurios se llenan
los vertederos se llenan
los manicomios se llenan
los hospitales se llenan
las tumbas se llenan

nada más
se llena.   
   

  Del libro antológico Run with the hunted (1993) publicado con el título de Peleando a la contra (1995) por ed. Anagrama

 

POESÍA

se
necesita
mucha

desesperación

insatisfacción

y
desilusión

para
escribir

unos
cuantos
poemas
buenos.

no está
al alcance
de todos

ni

escribirla

ni

leerla
siquiera.

De The Last Night of the Earth Poems, 1992.

La luz de Gamoneda, el poeta del abismo

Posted in poesía with tags , , , , on diciembre 29, 2007 by forragaitas

Antonio Gamoneda deslumbró el pasado jueves día 20 de diciembre a los asistentes en Ferrol al III Curso de Narrativa Torrente Ballester, celebrado en la sede de la Fundación Caixa Galicia en colaboración con el Concello ferrolano. Su voz ronca y profunda hizo vibrar a un auditorio casi repleto, sobrecogido por su lírica. José Antonio Ponte Far, director del curso, ofreció una pequeña presentación sobre la trayectoria y las claves de la literatura de Gamoneda, a quien calificó como “un poeta esencial”, “un poeta desde siempre”, fuera de tono y alejado de las modas, una voz singular en conflicto consigo mismo, que ofrece una poesía “instintiva” y que procede de lo emocional, un misterio que no se puede abarcar con palabras ni restringir.

Gamoneda es de esa clase de personas que prefieren tomar un tren de madrugada por no renunciar a un asiento con bandeja, donde poder cumplir con sus seis horas diarias de trabajo y no perder ni un minuto. El poeta se declaró proveniente de “la cultura de la pobreza”, y es que los poetas de su edad suelen proceder de un entorno burgués y universitario pero no obrero, como es su caso. Por eso su naturaleza y su poesía son distintas. El leonés, que dice no entender demasiado del tema, dejó sentadas las bases sobre las que se articula su obra, y empezó por ilustrarnos sobre su peculiar concepción de lo poético, sobre lo que existen muchas definiciones, todas insuficientes. Elliot se refirió en su momento a la poesía como “la aprehensión sensible y directa del pensamiento”, y es que el pensamiento poético se desprende de lo sensible y el autor lo reconoce cuando se lo dicen sus propias palabras, pero es algo ya conocido de antemano en el propio pensamiento. San Juan de la Cruz fue quien, en su opinión, más se aproximó cuando, refiriéndose a la experiencia mística, “sin quererlo, desde la inocencia”, estaba aludiendo en realidad a la esencialidad poética cuando dijo aquello de: “Un so saber sabiendo”. Asimismo, la concepción de Sartre acerca de lo “irremediablemente subjetivo de la poesía”, que no puede modificar los hechos objetivos ni las circunstancias históricas es matizada, porque de alguna manera se convierte en un acto “perfectamente oscuro, que intensifica nuestra conciencia”.   Para Gamoneda, rara avis de integridad a prueba de convencionalismos y hombre contradictorio, la poesía “no es de por sí un acto de reflexión” sino que “el poeta lo sabe pero no sabe lo que sabe”, una concepción casi clarividente:: “Yo sé lo que sé”, dijo a un público emocionado. A partir de aquí, Gamoneda introdujo en su intenso discurso, consideraciones acerca de la evolución de la poesía desde la Edad Media, momento hasta el que cumplía un papel informativo al ser el único elemento mediático que existía: “Me atrevo a decir que la poesía, desde hace por lo menos quinientos años, ha puesto en claro una opción significativa que antes no estaba tan en claro”, con lo que su función social queda relegada, ya no se trata de “comunicar los hechos” ya que de esto se ocupan “otros medios altamente tecnificados” y la poesía se convierte en minoritaria. Y aprovechó para opinar de paso sobre la inviabilidad en este sentido del realismo, que no deja de ser una mera “apreciación estilística” que el autor calificó incluso como “reaccionaria”, a pesar de la buena voluntad de sus adeptos y de la hegemonía bastante clara en España en estos momentos de los poetas de signos realistas, que pretenden estimular la conciencia del ciudadano, algo para lo que ya están los medios de comunicación, y “la poesía tiene otra cosa que hacer, crear lo que no existía y revelar lo que está oculto incluso al propio poeta”.   La poesía es en cierto modo concebida como creación, porque a veces se origina lo que no existía, y no se trata de referirse a la realidad, para lo que existen otros cauces. En opinión de Gamoneda, podemos crear nuestras propias realidades intelectuales. El poeta quiere decir con sus palabras “exactamente lo que dice”, es una comunicación de lo sujetivo y de lo íntimo, no referente a elementos exteriores, por eso es creación. Nuestra intuición será el elemento a emplear, descubriendo el ritmo interno de los versos en un acto trascendente: “No se trata de la intuición de los objetos”. La utilidad de la poesía, que “no es un instrumento para cambiar el mundo”, radica así para el autor en que “intensifica nuestra conciencia” y en que “no es una salvación pero lo parece, de una manera realmente contundente; incluso la que se genera desde el sufrimiento termina generando alguna forma de placer”, como por ejemplo las Coplas de Jorge Manrique. La conversión de los datos existenciales más negros en objetos poéticos que nos proporcionan placer es algo consubstancial a todo el arte, algo que “en la poesía se cumple de una forma especialmente clara”.

 

Gamoneda concluyó el acto con una emotiva declamación. Sus poemas inundaron el aula de la fundación y encogieron los corazones de los presentes: la vejez, la muerte, el dolor, el amor y la naturaleza se presentaron desnudos ante nosotros,  en toda su crudeza: “Yo desprecio la eternidad. He vivido y no sé por qué”. Empezó con tres inéditos y prosiguió con un recorrido por los diversos poemarios presentes en su última compilación, al final de la cual se evidencia una cierta reconciliación del poeta con la vida:

 “La belleza no es

un lugar donde van a parar

los cobardes”.

Antonio Gamoneda

Posted in General, poesía with tags , , on diciembre 29, 2007 by forragaitas

Antonio Gamoneda nació en Oviedo en 1931 en el seno de una familia humilde, tras la muerte de su padre se trasladó a los dos años a León, ciudad y santuario que ya nunca abandonaría. De formación autodidacta, su infancia estuvo marcada por el yugo de la represión franquista, ante la que siempre mantuvo una encarnizada y silenciosa resistencia, lo que a simple vista no se aprecia en la superficie de su producción literaria pero permanece siempre latente. Escribió sus primeros poemarios a partir de 1945. Adscrito por edad a la generación histórica de los cincuenta, mantuvo siempre sus versos al margen de los coetáneos, cobrando su voz una fuerza y una originalidad inusitados. Trabajó un tiempo en una oficina bancaria; se dedicó a dirigir los servicios culturales de León; fundó la revista “Provincia”; impulsó una sala de exposiciones; fue gerente de la fundación “Sierra-Pambley”, creada en 1987 como prolongación de la Institución Libre de Enseñanza, para la educación de campesinos y obreros. Su extensa y atípica producción literaria, en constante reelaboración, ha sido recopilada recientemente en una antología: Esta luz. Poesía reunida (1947-2004).  En la segunda mitad de los ochenta se empezó a reconocer su obra, al recibir el premio de Castilla y León de las Letras (1985) y el Nacional de Poesía por Edad en 1987, volumen que recogía su poesía hasta entonces. En el año 2006 le fueron concedidos el Premio Reina Sofía y el Premio Cervantes, un merecido aunque tardío reconocimiento como colofón a una extraordinaria trayectoria poética. El Ayuntamiento de León ha anunciado para enero de 2008 su nombramiento como hijo adoptivo, de quien siempre presumió de ser leonés.